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¡Cómeme el donut, Tukutú!

¡Cómeme el donut, Tukutú!,
es el profundo son hispánico
del que, tomados por el pánico,
huyen Jehová y el Belcebú,
que este país que tienes tú,
y que gobierna un retrasado
que España entera ha retratado
con mucho y muy Fin de la Cita,
no es más que un ano con caquita
que el pueblo entero se ha tragado.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Schiller, baja aunque sea en pijama!

Estoy ya harto de Marta
y su himno puñetero,
así que decirle quiero:
¡Marta, mal rayo te parta!
Y al que el himno lo comparta
en el whatsapp o en la red,
tengo que decirle: ¡usted,
o es tonto, o está bebido,
o tiene menos oído
que el que tiene una pared!

Jesús María Bustelo Acevedo

Vive, sueña, canta

Vive, sueña, canta...
que el que al sueño arribe,
si feliz lo vive,
es un alma santa
que siente y que encanta,
sólo o con la peña,
y en nada se empeña,
y nadie lo empaña,
y nunca se engaña...
¡Canta, vive, sueña!

Jesús María Bustelo Acevedo

Las Salinas

Salinas de San Fernando,
Chiclana y Puerto Real,
en donde el Sol y la Sal
a esportones se van dando,
y allá van salineando
el arte y la simpatía
del Reino de la Alegría,
y el Rey Felipe, en su mano,
(Rey Felipe Campuzano)
los transforma en melodía.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Viva el Pasodoble!

¡Que viva el pasodoble
andaluz y español,
la paella y el sol,
la palmera y el roble
gallego, y viva el doble
su pabellón de oro
y fuego, el arte moro
y el loco de Quijano!
¡Pero también que sano
y libre viva el toro!

Jesús María Bustelo Acevedo

Fin del Carnaval de Cádiz

Como esa Semana Santa
importada de Sevilla,
que es lo que en la calle brilla
puesto que lo propio espanta,
lo mismo es lo que se canta
en el show de la pasión,
ya que cada agrupación
se expresa en la lengua extraña
de otra población de España
y no en la propia dicción.

Jesús María Bustelo Acevedo

Andalucía olística

¡Viva Andalucía olística!,
que por lo que yo me sé
es algún tipo de olé
pero en una forma mística.
¡Ole por la tierra artística
que to lo grave esdrujula!,
brujo vergel que brujula
donde manda el corazón,
y que convierte en canción
a cualquier mal que pulula.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Canción de la Alegría

La canción de la alegría
emerge del corazón,
y no es politiquería,
patriotismo, idolatría
o fe en la separación.
El amor es la armonía
que enlaza los corazones,
no en el ego, que hace clones,
sino en la diversidad,
que alegría es libertad
e infinitas sus canciones.

Jesús María Bustelo Acevedo

Y además del Cielo, ¡nada!

¡Tranquilízate, Jesús!,
que la vida no perece
y que nada se merece
que te pegue un patatús;
oye relajado un blues,
o tal vez una balada,
que no es bala y sí es alada
si en el aire está su vuelo,
y en tu corazón, el Cielo,
y además del Cielo, nada.

Jesús María Bustelo Acevedo

El Móvil del Crimen

Estaba escuchando Jazz
el hábil Guillermo Tell,
y al percatarme de él
de robarle fui capaz
ese momento feraz
que gozaba en su cantón;
lo canté, de corazón,
y de un artilugio inmóvil
me encontré en la vida móvil
sin el perdido eslabón.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Hormiga y la Cigarra

¡A trabajar de verdad!
¡Abrazado a mi guitarra
lo mismo que la cigarra,
que el trabajo es libertad!
¡Compañeros, trabajad!
¡Que expresen los corazones
sus hermosas creaciones,
y tanta labor consiga
que hasta la obediente hormiga
disfrute nuestras canciones!

Jesús María Bustelo Acevedo