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Los fariseos

Llegaron los fariseos,
engreídos y chulapos,
y aunque te parezcan guapos
en el fondo son muy feos:
movidos por sus deseos,
por su credo y por su gran
voluntad de ciencia van
llenando de Dios los sesos,
y acaban, no libres, presos
de las trampas de Satán.

Jesús María Bustelo Acevedo

Viralidad

Virulento y viruveloz
las fronteras van destrozando
y consiguen que tome el mando
de las mentes el miedo atroz...
Eso pasa cuando la voz
del silencio nos desespera,
entregados por la quimera
a los gérmenes del terror,
sin la química del Amor
y sin Dios que nos redimiera.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Vivaldi y Vivaporú!

¡Vivaldi y Vivaporú!
¡Vivaracho y Vivaracha!
¡Vive, muchacho o muchacha,
porque la Vida eres Tú!
Tú eres tu propio gurú,
tan vívido y vividor
como el vino del Amor,
que se bebe y no se explica,
porque embriaga y vivifica
si el que vino es el Señor.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Mano de Dios

Como al dios del balompié
le preguntaba Mourinho,
yo pregunto, como un niño:
¡Ay, Señor!, ¿por qué?, ¿por qué?...
¿Por qué la vida se ve
sin su verdad prometida?
¿Por qué se ve dividida,
y entre tanta división
ya no es nada el corazón?,
¡si el corazón es la vida!

Jesús María Bustelo Acevedo

Los dones y talentos

Una nueva realidad
abrazan los corazones,
y los talentos y dones
se expresan en libertad.
Es la vida en la verdad
que emana del interior,
Creación y Creador,
y vacío y plenitud,
¡y esa es la eterna virtud
misteriosa del Amor!

Jesús María Bustelo Acevedo

La Relación

Tomado de la ilusión
en que delego del ego,
plenamente aprendo luego
la verdad del corazón,
y allí va la relación
en la que el Amor comparte
sin parte que separarte
pudiérate del Amor,
y ello es todo el Creador,
la Criatura y el Arte.

Jesús María Bustelo Acevedo

A Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo

Todas las cosas están bien
si a Dios amamos sobre ellas,
y así se vuelven simples, bellas,
como las flores del Edén...
Ámate tú, y ama también,
con ese Reino sobrehumano
que hay en el alma, a cada hermano
y a cada hermana, que el Amor
tiene su imperio en tu interior
y allí se expande soberano.

Jesús María Bustelo Acevedo

¿Qué es el Niño Interior?

Pues mi Niño Interior
es todo Fortaleza,
y Bondad y Belleza,
y Ternura y Amor;
de su Gran Creador
heredó la Inocencia
y la Perenne Herencia
del Poder Creativo,
y por eso estoy vivo...
Lo demás es carencia.

Jesús María Bustelo Acevedo

¿Qué es el Perdón?

Perdón no es debilidad,
sino la llave feroz
de la paz, que da la voz
del amor y la verdad,
la de la Divinidad
que perenne nos da vida...
Perdón ni es causa perdida
ni es la mundana moneda
que el César siempre se queda...
¡Es la Tierra Prometida!

Jesús María Bustelo Acevedo

Se hace camino al andar

Todos somos peregrinos
del mundo y sus entresijos,
y somos de Dios los hijos
y padres de los caminos
que forjamos al marchar
en cada paso gigante,
como Dios, Amor y Amante,
que sólo sabe crear...
¡No hay camino, caminante,
se hace camino al andar!

Jesús María Bustelo Acevedo

El Reino de Dios está en Vosotros

Mi Reino no es de este mundo,
y Roma y Jerusalén
no albergan en sí el Edén
que tienes tú en lo profundo.
Y allí justo es donde fundo,
para unos y para otros,
esta verdad que en nosotros
perenne puso el Señor,
porque el Reino del Amor
está dentro de vosotros.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Razón del Corazón

La verdadera razón,
lo razonable en verdad,
se encuentra en la libertad
perenne del corazón,
que sin pero o condición,
queda plena y manifiesta
en lo cotidiano, en esta
Tierra fecunda, que en los
eternos bienes de Dios
siempre suma y nunca resta.

Jesús María Bustelo Acevedo

Eterno, reside en vos

Eterno, reside en vos,
ese Dador de la vida,
que es la Suya, compartida
Su unidad, y unida en dos,
que es tu vida la de Dios,
y de Dios tu vida sola;
la perecedera no la
concibe Su Eternidad,
que es tuya en tu libertad
de la cabeza a la cola.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Mi Vida es el Opus Dei!

Mi vida es el Opus Dei,
pues soy la Obra de Dios,
y Él y yo no somos dos
porque lo afirma Su Ley;
Él es Uno con Su Grey,
y ni abdica ni nos cobra,
pues no es el rey de la sobra,
sino el de la Plenitud,
y al compartir Su Virtud
perenne en nosotros obra.

Jesús María Bustelo Acevedo

Toma mi mano, Señor

Toma mi mano, Señor,
que necesito de Ti,
y quiero salir de mí
como el delicado olor
se desprende de la flor.
Toma mi mano, que implora
que la verdad redentora
de tu buena mano amiga
me perdone y me bendiga
para siempre pero ahora.

Jesús María Bustelo Acevedo

El Rey que nunca abdica

Dentro de tu corazón
hay un Reino de los Cielos,
que, descorriendo los velos,
te muestra tu condición;
se deshace la ilusión
en la que vive la grey
que de Dios niega la Ley
cuando a sí se crucifica,
que en el Amor no se abdica
porque es eterno su Rey.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Barrabás!

Muchos cuentan, además,
que hasta al mismísimo Poncio
por poco le da un soponcio
cuando escuchó: ¡Barrabás!
-Si es un ladrón, nada más,
y éste es tan sólo un maestro
en lo ajeno y en lo nuestro
que de Dios dice ser Hijo...
¡Yo os pongo el crucifijo,
pero el crimen siempre es vuestro!

Jesús María Bustelo Acevedo

Deseo la Paz de Dios

Deseo la Paz de Dios,
el Reino de Dios interno,
que está en nosotros eterno,
estando donde están los
ángeles que tanto nos
ayudan en lo mundano,
que no perciben lo vano
sino toda la verdad
del alma y la libertad
que comparte el Soberano.

Jesús María Bustelo Acevedo

Abrazado al Corazón

Abrazado al corazón,
donde bailan las estrellas,
comienzo a hacerlo con ellas
feliz y por vocación.
¡Qué alegría y qué ilusión,
como el trovador cantara,
sentir que no nos separa
la efímera falsedad,
y gozar la libertad
en la que Dios nos creara!

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Las cosas como son!

¡Las cosas, cómo son!
¡Ay, cómo son las cosas!:
perennemente hermosas
bajo la bendición
feliz de la Visión
de Aquel que las creara;
mas no de quien separa
y expande la carencia,
y que es en Su Presencia
ficción que se soñara.

Jesús María Bustelo Acevedo