adonde un Guadalquivir
inmortal a revivir
en su manzanilla vino;
aquí comienza un camino
para millones de barcos
que cabalgan en los arcos
de espuma que van a América
para abrazar la mistérica
verdad de sus indios parcos...
El viejo Betis lo quiso...
¡Y es beber de su manzana
una tentación bien sana
que te vuelve al Paraíso!
Jesús María Bustelo Acevedo
Jesús María Bustelo Acevedo
