se refleje en el espejo,
no ves al vampiro viejo
que se escucha y no se ve,
ese vampiro que se
oculta tras los abismos
que están en nosotros mismos
y jamás se negarán
porque nunca saciarán
nuestros sadomasoquismos...
¡Son el hambre y son la sombra
que se siente y no se nombra!
Jesús María Bustelo Acevedo
