¡Drácula!

No ves al vampiro que
se refleje en el espejo,
no ves al vampiro viejo
que se escucha y no se ve,
ese vampiro que se 
oculta tras los abismos
que están en nosotros mismos
y jamás se negarán
porque nunca saciarán
nuestros sadomasoquismos...

¡Son el hambre y son la sombra
que se siente y no se nombra!

Jesús María Bustelo Acevedo