Abrazado al Corazón

Abrazado al corazón,
donde bailan las estrellas,
comienzo a hacerlo con ellas
feliz y por vocación.
¡Qué alegría y qué ilusión,
como el trovador cantara,
sentir que no nos separa
la efímera falsedad,
y gozar la libertad
en la que Dios nos creara!

Jesús María Bustelo Acevedo

La Hormiga y la Cigarra

¡A trabajar de verdad!
¡Abrazado a mi guitarra
lo mismo que la cigarra,
que el trabajo es libertad!
¡Compañeros, trabajad!
¡Que expresen los corazones
sus hermosas creaciones,
y tanta labor consiga
que hasta la obediente hormiga
disfrute nuestras canciones!

Jesús María Bustelo Acevedo

El Descubrimiento

Sanlúcar, pueblo divino,
adonde un Guadalquivir
inmortal a revivir
en su manzanilla vino;
aquí comienza un camino
para millones de barcos
que cabalgan en los arcos
de espuma que van a América
para abrazar la mistérica
verdad de sus indios parcos...

El viejo Betis lo quiso...
¡Y es beber de su manzana
una tentación bien sana
que te vuelve al Paraíso!

Jesús María Bustelo Acevedo

Versonauta

Qué fantástico pregón
nos ha dado el de Uruguay,
ofreciendo a todo Cai
enterito el corazón.
Desde luego es sinrazón
buscarle con lupa un pero
a la entrega del trovero
a tus encantos rendido,
de versonauta vestido
para ser tu pregonero.

Jesús María Bustelo Acevedo   

Cerdo

Ya quisiera algún humano
el aseo y pulcritud
que exhibe como virtud
cualquier salvaje marrano,
que sin jabón y sin mano,
sin normas y sin cabeza,
nunca pierde la limpieza
con la que en su entorno vive
y que es la misma que exhibe
la sabia Naturaleza.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Las cosas como son!

¡Las cosas, cómo son!
¡Ay, cómo son las cosas!:
perennemente hermosas
bajo la bendición
feliz de la Visión
de Aquel que las creara;
mas no de quien separa
y expande la carencia,
y que es en Su Presencia
ficción que se soñara.

Jesús María Bustelo Acevedo

2013 - Espinela Bisiesta

Ya comienza el 2013,
las familias se reúnen
y sus corazones unen
lo que más les ennoblece.
Se perdona, se agradece,
se brinda, se carcajea,
se canta, se besuquea
y se dan el parabién,
que yo le deseo a quien
estos versos me los lea...
¡Y a todo el resto, también!

Jesús María Bustelo Acevedo