¡Vivaldi y Vivaporú!

¡Vivaldi y Vivaporú!
¡Vivaracho y Vivaracha!
¡Vive, muchacho o muchacha,
porque la Vida eres Tú!
Tú eres tu propio gurú,
tan vívido y vividor
como el vino del Amor,
que se bebe y no se explica,
porque embriaga y vivifica
si el que vino es el Señor.

Jesús María Bustelo Acevedo

Abril

Ya de nuevo se abre Abril
con su santo abracadabra
para que el alma se abra
a su gozoso pensil,
ya en su magia juvenil
resucitan nuestros dones,
ya en las aves sus canciones
nos brinda en clave de Sol,
y en su infinito farol
se encienden los corazones...

¡Ya el florido mes asoma,
hoy, 1 de Abril!... ¡No es broma!

Jesús María Bustelo Acevedo

#diferentementeiguales

Cai, creo que caí
en una tierra ingeniosa,
si bien el ingenio es cosa
que en toda América vi,
porque la gracia de aquí
(puesto que haberla, la hay)
no es exclusiva de Cai,
que se reparte a raudales
#diferentementeiguales
de La Habana al Uruguay.

Jesús María Bustelo Acevedo

Marzo

Comienza el mes de la mar,
de la Marta y la María,
de amar la marinería
que tan sólo sabe amar,
mes que clama reclamar
la marcha, la mariposa,
la mariquita y la rosa
que Natura ampara en sí,
donde en Marte y en Martí
no hay marcial leprosa prosa,
sino floración hermosa,
poesía y frenesí,
¡la verdad maravillosa
que el amor alberga en sí!

Jesús María Bustelo Acevedo

El credo ibérico

Se siente muy importante
cuando anuncia su gargajo,
¡así ha caído de bajo
con su credo degradante!
Se sorprende si delante
el gentío no se gira
y con repugnancia mira
la faz del zafio muchacho,
que se siente un supermacho
cuando algún gargajo tira...

¡...Que tres mil años de historia
tengan por fruto esta escoria!

Jesús María Bustelo Acevedo

Don Quijote y la Locura

Dicen que Alonso Quijano
se convirtió en Don Quijote
por no ser un monigote
de este teatro mundano,
porque no hay nada más vano,
ya lo dijo Jeremías,
que entregar todos tus días
a paganas vanidades
en vez de a las libertades
de la Verdad del Mesías...

¡Que la Verdad es locura
en un mundo sin cordura!

Jesús María Bustelo Acevedo

La Mano de Dios

Como al dios del balompié
le preguntaba Mourinho,
yo pregunto, como un niño:
¡Ay, Señor!, ¿por qué?, ¿por qué?...
¿Por qué la vida se ve
sin su verdad prometida?
¿Por qué se ve dividida,
y entre tanta división
ya no es nada el corazón?,
¡si el corazón es la vida!

Jesús María Bustelo Acevedo