El credo ibérico

Se siente muy importante
cuando anuncia su gargajo,
¡así ha caído de bajo
con su credo degradante!
Se sorprende si delante
el gentío no se gira
y con repugnancia mira
la faz del zafio muchacho,
que se siente un supermacho
cuando algún gargajo tira.

Jesús María Bustelo Acevedo

Don Quijote y la Locura

Dicen que Alonso Quijano
se convirtió en Don Quijote
por no hacer el carajote
como otro cuerdo mundano,
porque no hay nada más vano,
ya lo dijo Jeremías,
que entregar todos tus días
a paganas vanidades
en vez de a las libertades
de la Verdad del Mesías...

¡Que la Verdad es locura
en un mundo sin cordura!

Jesús María Bustelo Acevedo

De los niños es el Reino de los Cielos

¡Bebés del mundo, mostrad
a todos los depresivos,
que están muertos, aunque vivos,
esa sencilla verdad
que nos da la libertad;
respondan a estos camelos
vuestras risas, que los velos
que nuestra visión entierra
cayendo bajo la tierra
nos desvelen vuestros Cielos!

Jesús María Bustelo Acevedo

Vive, sueña, canta

Vive, sueña, canta...
que el que al sueño arribe,
si feliz lo vive,
es un alma santa
que siente y que encanta,
sólo o con la peña,
y en nada se empeña,
y nadie lo empaña,
y nunca se engaña...
¡Canta, vive, sueña!

Jesús María Bustelo Acevedo

¿Qué es un puente?

Respóndeme, ¿qué es un puente?
Y no me vayas a hablar
de los ríos que a la mar
van a morir finalmente...
Ya Manrique sabiamente,
en sus versos lo cantó;
lo que te pregunto yo
es qué idea trascendente
a ti te sugiere el puente,
que, aún en sí, no se cruzó...

¿Cuál es el pontificado
de aquel que nos ha dejado?

Jesús María Bustelo Acevedo

Suicidio en directo

2018,
desnudo mi pecho,
al mundo me echo,
camino, trasnocho,
me adapto y reprocho
lo hecho y lo dicho,
y al bache, y al bicho,
y aunque me den mucho
la flauta y el chucho,
¡voy raudo hacia el nicho!

Jesús María Bustelo Acevedo

Mensaje de Nadená de Su Majestad el Rey

¡Ya pasó el sermón del rey!,
¡vaya coñazo de cuña
sobre Islam y Cataluña
que se le larga a la grey!,
y mucha loa a la ley
que genera la pobreza,
y ese rey es la cabeza
que da tal generación,
cabeza sin corazón
de unos nobles sin nobleza.

Y tras el sermón monárquico,
¡a su aislamiento jerárquico!

Jesús María Bustelo Acevedo