Las Salinas

Salinas de San Fernando,
Chiclana y Puerto Real,
en donde el Sol y la Sal
a esportones se van dando,
y allá van salineando
el arte y la simpatía
del Reino de la Alegría,
y el Rey Felipe, en su mano,
(Rey Felipe Campuzano)
los transforma en melodía.

Jesús María Bustelo Acevedo

Día de las Escritoras

¡Día de las Escritoras!
¡Día de las pobrecitas,
marginadas, chiquititas...!
¡Oh poetisa!, ¿por qué lloras
y perennemente imploras
que el macho te aprecie mucho,
como al amo busca el chucho
o la penumbra a la lumbre,
si estás radiante en la cumbre
y él en el hoyo pachucho?

Jesús María Bustelo Acevedo

20 Minutos

20 minutos de odio
para liberar la bilis,
que Pacos y Mari Pilis
se consuelen en el podio
baladí del episodio
más patético que cada
hueca y ociosa jornada
al súbdito se la da,
y cuando el tiempo se va
termina la españolada.

Jesús María Bustelo Acevedo

Resilencia y Resilencio

Ya lo decidí: ¡Silencio!,
me voy a resilenciar,
porque si me resilencio
en el presente presencio
mi presencia presenciar
que el resilencionamiento
es la pócima, el invento
de la ciencia y resilencia
sin la mente y sin lamento.

Jesús María Bustelo Acevedo

Niño

Yo de mayor quiero ser niño,
pues las adoro y me encariño
de las verdades de la infancia...
Adiós a esfuerzos y a arrogancia,
y al excusar y al escudriño,
que la niñez es la abundancia
que da el Edén, y lo demuestro
con las palabras del Maestro:
"¡Siendo cual niños, sin historia,
iréis gozosos a la Gloria!".

Jesús María Bustelo Acevedo

Ana y Mía

La gordura no es cultura,
dice Mía y dice Ana
mientras miran con desgana
la comida que las cura...
Se alimentan de ternura
y aborrecen la ternera;
es lujuria la telera;
y pecado es el pescado,
pero ven santificado
su perfil de calavera.

Jesús María Bustelo Acevedo

El Cielo en la Tierra

Octavio, paz, lo sano
es ser de simple labio,
que el que es sencillo es sabio,
y el retorcido, vano,
que se fustiga ufano
en medio de la guerra,
y el que batalla, yerra,
y el que yerra, batalla,
y al batallar no halla
nunca el Cielo en la Tierra.

Jesús María Bustelo Acevedo