Mujerón

La palabra "mujerón"
a mí me suena muy fea,
y será para quien crea
que no es una bendición
ser mujer sin condición,
y se aferra sin motivo
a un vulgar aumentativo
que a nadie medra en el ser,
que ser más que ser mujer
es ser menos que estar vivo.

Jesús María Bustelo Acevedo

Creo mi forma de arte

Creo mi forma de arte,
arte sin forma que creo
santificando el deseo
que crece si se comparte,
permanece y no se parte,
que el arte no es pasar frío
de la vida junto al río,
pues vivir es tu verdad
y eterna la libertad
del arte y su poderío.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Virgen de la Amargura

Y juntos gritan: ¡que viva
la Virgen de la Amargura!,
que es la amargura la oscura
idea que les motiva.
La tristeza siempre arriba
e ignorado el regocijo,
que el rebaño sigue fijo
a ese credo del dolor,
tan ajeno del amor
como está del Padre el hijo.

Jesús María Bustelo Acevedo

Eterno, reside en vos

Eterno, reside en vos,
ese Dador de la vida,
que es la Suya, compartida
Su unidad, y unida en dos,
que es tu vida la de Dios,
y de Dios tu vida sola;
la perecedera no la
concibe Su Eternidad,
que es tuya en tu libertad
de la cabeza a la cola.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Mi Vida es el Opus Dei!

Mi vida es el Opus Dei,
pues soy la Obra de Dios,
y Él y yo no somos dos
porque lo afirma Su Ley;
Él es Uno con Su Grey,
y ni abdica ni nos cobra,
pues no es el rey de la sobra,
sino el de la Plenitud,
y al compartir Su Virtud
perenne en nosotros obra.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Capullo!

¡Oh gran sabio Perogrullo!,
te etiquetan de capullo,
porque en ti la esplendorosa
colorida mariposa
guarda cada vuelo suyo.

Tan evidente y simplón
como la vida sencilla,
que al complejo maravilla
si en sus entrañas no brilla
la verdad del corazón.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Independencia Escocía

La independencia escocía
y el pueblo dijo que no,
que aquello que se cosió
ya no se descosería
y en las urnas lo votó.
Unos dijeron: ¡nanay!,
otros: "¡que sí, que es más guay!",
mas aquellos se impusieron,
las demandas concluyeron,
y yo estos versos, ¡caray!

Jesús María Bustelo Acevedo