¡Oh gran rey, gran elefante!,
tú expresas esa elegancia
que una monarquía rancia,
folklórica y mendicante
jamás tendrá... ¡Qué talante
refinado hay en tu porte,
tú que al cielo y tu consorte
acaricias con tu trompa,
por más que al rey de la pompa
tu existencia no le importe!
Jesús María Bustelo Acevedo
El Sentido de la Vida
El sentido de la vida
es siempre de dentro a fuera;
no es raro que se obstruyera
yendo en dirección prohibida.
Sólo un conductor suicida
marcha preso del error,
convirtiendo en receptor
el origen de la ofrenda,
que, para que se me entienda,
es perennemente amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
es siempre de dentro a fuera;
no es raro que se obstruyera
yendo en dirección prohibida.
Sólo un conductor suicida
marcha preso del error,
convirtiendo en receptor
el origen de la ofrenda,
que, para que se me entienda,
es perennemente amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
La Hormiga y la Cigarra
¡A trabajar de verdad!
¡Abrazado a mi guitarra
lo mismo que la cigarra,
que el trabajo es libertad!
¡Compañeros, trabajad!
¡Que expresen los corazones
sus hermosas creaciones,
y tanta labor consiga
que hasta la obediente hormiga
disfrute nuestras canciones!
Jesús María Bustelo Acevedo
¡Abrazado a mi guitarra
lo mismo que la cigarra,
que el trabajo es libertad!
¡Compañeros, trabajad!
¡Que expresen los corazones
sus hermosas creaciones,
y tanta labor consiga
que hasta la obediente hormiga
disfrute nuestras canciones!
Jesús María Bustelo Acevedo
Con tu permiso, con parto
Con tu permiso, con parto
llegará al mundo el pequeño
que hace realidad tu sueño
en ese cálido cuarto,
un sueño que yo comparto,
pero lo comparto por
que es el credo triunfador
y perenne de la vida
y la verdad compartida
y dichosa del amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
llegará al mundo el pequeño
que hace realidad tu sueño
en ese cálido cuarto,
un sueño que yo comparto,
pero lo comparto por
que es el credo triunfador
y perenne de la vida
y la verdad compartida
y dichosa del amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
¡No soy un cuerpo, soy libre!
No soy un cuerpo, soy libre,
y lejos de la ilusión
sin Edén y con el don
en el que en su forma vibre,
dejo a mi Ser que calibre
la extensión de mi verdad,
perenne en su libertad
y en su poder, sólo por
la plenitud de mi amor
que habita en la Eternidad.
Jesús María Bustelo Acevedo
y lejos de la ilusión
sin Edén y con el don
en el que en su forma vibre,
dejo a mi Ser que calibre
la extensión de mi verdad,
perenne en su libertad
y en su poder, sólo por
la plenitud de mi amor
que habita en la Eternidad.
Jesús María Bustelo Acevedo
El Descubrimiento
Sanlúcar, pueblo divino,
adonde un Guadalquivir
inmortal a revivir
en su manzanilla vino;
aquí comienza un camino
para millones de barcos
que cabalgan en los arcos
de espuma que van a América
para abrazar la mistérica
verdad de sus indios parcos.
Jesús María Bustelo Acevedo
adonde un Guadalquivir
inmortal a revivir
en su manzanilla vino;
aquí comienza un camino
para millones de barcos
que cabalgan en los arcos
de espuma que van a América
para abrazar la mistérica
verdad de sus indios parcos.
Jesús María Bustelo Acevedo
Nueva Inquisición
Este poema es para usted,
inquisidor wikipedista,
perennemente con su lista
en la más próxima pared,
con cada libro que su red
parcial pudiera eliminar;
ya que su credo tan vulgar
sólo es movido por el miedo
con el que grita con su dedo:
¡éste también se ha de quemar!
Jesús María Bustelo Acevedo
inquisidor wikipedista,
perennemente con su lista
en la más próxima pared,
con cada libro que su red
parcial pudiera eliminar;
ya que su credo tan vulgar
sólo es movido por el miedo
con el que grita con su dedo:
¡éste también se ha de quemar!
Jesús María Bustelo Acevedo
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